Tanto para los hombres como las mujeres, el secreto es saber
controlar la excitación.
Aunque suelen ser los hombres quienes cargan la responsabilidad de mantener una erección lo suficiente para que la mujer pueda
llegar al orgasmo, pues este objetivo sigue siendo más esquivo para ellas que para ellos, hay un tabú sobre
el papel de la mujer en el logro del placer compartido.
No solo los hombres se sobreexcitan y frustran lo que podría ser un
fabuloso orgasmo en pareja, sino que las mujeres también lo hacen,
apremiadas por el objetivo de no quedarse al final,
aceleran el deseo sexual y alejan así toda posibilidad de un orgasmo en sincronía.
Aunque suele hablarse de esto como un mito, no lo es. Una publicación
de El Espectador brinda cinco sencillos consejos para lograr este fin, y
la clave, más allá de la comunicación o la conexión emocional, se basa
en llevar el mismo compás.
1. No confundirse con una fuerte excitación
Muchas mujeres están tan animadas al
practicar el sexo
que experimentan microorgasmos, causados por excitación mental o porque
reciben cierta imprevista caricia en un punto erógeno. Aunque el placer
pueda ser intenso, no se trata de un orgasmo y se si quiere lograr el
objetivo, es preciso volver por más.
2. Distraerse pero solo un poco
Se aconseja permitir a la mente abstraerse pero solo ligeramente y no
llegar al punto de pensar en cosas del trabajo o la familia, sino más
bien repetirse frases como “ahora podríamos cambiar de postura” o
“espera un poco”. De este modo se logra posponer el ansiado éxtasis
3. Frenar y empezar otra vez.
Jarone Ashkenazi, en "Elite Daily", recomienda frenar hacer ciertas
pausas. “La forma más natural y sencilla de evitar un fin prematuro de
las
relaciones sexuales
es detenernos y comenzar de nuevo”, indica. Lo recomendable no es
frenar de golpe, sino llegar a un nivel medio de excitación, que permita
volver a la marcha en cualquier momento.
4. Un nuevo método
Esta técnica es efectiva para retrasar el placer del varón y requiere
de la ayuda de su pareja. Se trata de detectar el momento en que él se
encuentra
cerca de la eyaculación
y presionar el pene con el dedo pulgar y el índice. Así se reducirá la
erección y esto le brindará más tiempo a la mujer para avanzar hacia la
meta.
5. Ahora sí, la comunicación
Cuando el placer va en aumento y se siente cerca el momento cúspide,
viene bien darle señales a la pareja, para que pueda acelerar el ritmo o
hacernos saber que debemos esperar un poco más. Se pueden utilizar
frases clásicas como "me voy a correr dentro de poco" o "si sigues así
no voy a durar mucho". Con esta combinación, el resultado será
fascinante.