1.- No finjas
Cuando hablamos de lo que una mujer jamás debe hacer en la cama, definitivamente fingir un orgasmo es un NO rotundo. De verdad, a nadie le gusta el engaño, y aunque no lo creas, ellos pueden darse cuenta en cualquier momento de que no estás disfrutando tanto como te esfuerzas por aparentar. Lo mejor es que explores con tu pareja, las cosas que te gustan y las que no. Tarde o temprano él debe aprender qué tácticas usar para que llegues al orgasmo, así que mejor empieza desde ahora.
2.- Distraerte mentalmente
No pienses que vas a tener una relación sexual plena, si estás pensando
que no has comprado los vegetales para la semana, o no has podido
entregarle el informe de gestión a tu jefe. Concéntrate en tu pareja y
en el placer que pueden darse mutuamente. No te distraigas.
3.- Sentirte insegura de tu cuerpo
No dejes que tus inseguridades sean un tercero en tu cama. Piensa que si
la otra persona está a tu lado es porque te desea tal cual eres. Este
modo de pensar te ayudará a ganar más confianza en ti misma y disfrutar
del momento. Acéptalo, no eres perfecta, si lo aceptas él también lo
hará.
4.- Pensar sólo en tí
No olvides que además de tu propio placer, también importa el de tu
pareja. Es maravilloso cuando ellos se preocupan por cómo nos sentimos o
si nos gusta lo que están haciendo. Haz tú lo mismo, maximiza el
placer. Puede ser muy estimulante, para ti también, dar rienda suelta a
tu sensualidad y despojarte de las inhibiciones.
5.- Perder la magia
Si tu hombre te ve meterte en la cama con una mascarilla verde en la
cara, sin depilar y con el camisón de la abuelita… realmente no sueñes
con que pasará algo y duérmete. Si quieres mantener la magia,
¡perfúmate, ponte sexy y emociona a tu pareja! A ellos les encanta y se
esforzarán por hacer lo mismo.

